
Bosque de Chapultepec
En el corazón de quienes habitan la CDMX existe un parque entrañable, lleno de recuerdos, anécdotas y paseos: es el Bosque de Chapultepec. Con 4,000 años de historia y más de 800 hectáreas, ha visto la transformación de la ciudad y protagonizado algunos de los pasajes más importantes en la vida del país que hoy llamamos México.
Es el parque urbano más grande del hemisferio occidental y en él pasa un poco de todo: es el sitio para irse “de pinta†o “echar novio†cuando se es adolescente, parada obligatoria para pasear turistas y escenario predilecto para celebrar cumpleaños. Recorrer alguno de sus nueve museos o remar en el lago, caminar o correr en sus calzadas bordeadas por más de 170,000 árboles o fotografiarse en alguna de sus más de 100 fuentes, son algunas de las muchas actividades que puedes hacer en “Chapulâ€.
En lo alto del cerro se levanta el imponente Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec. La caminata puede parecer retadora; sin embargo, la vista desde su balcón ofrece una de las estampas más bonitas del Paseo de la Reforma y del bosque. A sus pies se extienden también otros magníficos museos como el de Historia Natural, el Papalote, la Casa del Lago, el Nacional de Antropología, el de Arte Moderno y el Tamayo, por mencionar algunos, diseminados en la primera y segunda sección del bosque.
Correr aquí al amanecer o al atardecer es una delicia y para ir con niños, están el zoológico, el lago con sus lanchitas, las mesas de pícnic, el trenecito, las zonas de juegos y miles de rincones para sentarse a la sombra de un árbol. De reciente apertura, el Parque Aztlán, que antes fuera La Feria, estrena una enorme rueda de la fortuna desde la que se domina la ciudad; también hay obra casi desconocida de Diego Rivera y el Complejo Cultural Los Pinos —que fuera hogar de 14 presidentes de México— siempre tiene algo interesante para ver, conocer o disfrutar, desde el museo Cencalli, dedicado al maíz y la cultura alimentaria de México, hasta puestos de comida provenientes de todos los rumbos de nuestro territorio y una magnífica tienda de Fonart, que constituye un museo en sí misma.
Chapultepec es un corazón verde que late con fuerza. Tan grande y variado como quienes lo visitan, y un exponente de la diversidad y la transformación constante que caracteriza a esta ciudad.
Para llegar, lo mejor es tomar Paseo de la Reforma o Constituyentes.








Primera Sección
Ma. a Do. de 6 a 17 h (mascotas prohibidas)
Segunda Sección
Diario, las 24 h (acceso restringido a mascotas)






